El asistente de IA de Meta prioriza la recopilación de datos sobre la automatización de tareas
El asistente de IA de Meta, Muse, ha ganado popularidad con más de 900.000 descargas en su primera semana, ofreciendo a los usuarios la capacidad de automatizar tareas como la reserva de citas y la gestión de correos electrónicos. La aplicación, disponible en Instagram, WhatsApp y Messenger, utiliza una máquina virtual para navegar por Internet en nombre de los usuarios, lo que demuestra una mayor fiabilidad en comparación con las herramientas de IA anteriores. Los críticos argumentan que la función principal de Muse es la recopilación de datos, con funciones como 'Memoria' que almacenan las preferencias y las interacciones del usuario sin un interruptor de desactivación. Meta afirma que los datos están 'sanitizados' para el entrenamiento de la IA, pero los defensores de los consumidores advierten sobre los posibles riesgos para la privacidad y las tácticas manipuladoras. Rory Mir de la Electronic Frontier Foundation destaca cómo las interacciones con Muse alimentan efectivamente los datos a Meta. A pesar de las garantías de Meta de versiones 'confidenciales' más adelante este año, persisten las preocupaciones sobre el impacto de la aplicación en la autonomía y la toma de decisiones del usuario. El autor finalmente eliminó Muse, citando el temor a una dependencia excesiva de la IA y a la pérdida de la agencia personal.
Tarek Sheasha de Meta defiende la recopilación de datos como esencial para mejorar los modelos de IA, mientras que Calli Schroeder de la Electronic Privacy Information Center critica el enfoque de la empresa como una repetición de errores pasados. La capacidad de la aplicación para influir en la segmentación de anuncios a través de algoritmos de seguimiento web plantea aún más preocupaciones sobre el modelo de negocio basado en datos de Meta. Margaret Mitchell de Hugging Face advierte que los agentes de IA pueden degradar las capacidades cognitivas al reducir la supervisión del usuario. La integración de Muse con Facebook Marketplace y su búsqueda de un acceso de datos más profundo subrayan su papel en la configuración del comportamiento y las preferencias del usuario. Las persistentes solicitudes de la aplicación para compartir datos reflejan una tendencia más amplia en la que las herramientas de IA priorizan la personalización sobre la privacidad.